Qué están provocando ya la guerra de Ucrania y la guerra de Irán en la energía, los precios, las hipotecas y las bolsas — desglosado en cinco escalas, de lo mundial a Barcelona, con cada dato enlazado a su fuente original.
La guerra de Ucrania lleva desde 2022 desgastando la economía europea de fondo. La guerra de Irán, que estalló el 28 de febrero de 2026, ha sido mucho más brusca: en cuestión de días puso en jaque el estrecho por el que pasa una quinta parte del petróleo y el gas licuado del mundo. Las dos golpean por la misma vía —energía y materias primas— pero a velocidades muy distintas, y esa diferencia de ritmo es la clave para entender por qué esta última semana ha vuelto a moverse todo a la vez: bolsas, petróleo e hipotecas. Este informe recorre ese impacto en cinco escalas concéntricas —mundial, Europa, España, Catalunya y Barcelona— para ver cómo la misma factura energética se reparte, con matices distintos, desde el estrecho de Ormuz hasta el aeropuerto de El Prat.
El Banco Mundial calcula una contracción acumulada del 35% del PIB ucraniano entre 2022 y 2026, con más de 12 millones de personas desplazadas o refugiadas, según recoge Seguritecnia. Para la Unión Europea, acoger a esas personas cuesta en torno al 0,2% del PIB anual —más de 155.000 millones de euros entre 2022 y 2025— y el gasto en defensa europeo llegó a 381.000 millones de euros en 2025, un 11% más que el año anterior. Rusia, por su parte, tendrá en 2026 una economía en torno a un 8% más pequeña de lo que habría sido sin la invasión. Cuatro años después del inicio del conflicto, CNN en Español lo resume como una guerra que ha "transformado el conflicto y destrozado la seguridad global" más allá del propio frente. Ahora mismo el punto más visible del roce económico es agrícola: el campo europeo se resiste a que entre más grano ucraniano barato, porque hunde los precios en origen, mientras Kiev necesita precisamente esa vía de exportación para sostener su economía de guerra, según describía Infobae España el 14 de agosto.
Desde finales de febrero, Estados Unidos e Israel por un lado e Irán por otro han estado en conflicto abierto, con el estrecho de Ormuz como epicentro económico. La Agencia Internacional de la Energía lo ha calificado como la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado petrolero, según documenta Wikipedia en su recopilación sobre el impacto económico de la guerra, y Wikipedia en español recoge en detalle la crisis del estrecho. La producción conjunta de Kuwait, Iraq, Arabia Saudí y Emiratos llegó a caer más de 10 millones de barriles diarios a mediados de marzo, y la oferta mundial de petróleo en el segundo trimestre de 2026 cayó un 6,6% interanual, su mayor descenso trimestral desde la pandemia, según Brookings. En julio la oferta seguía 6,3 millones de barriles diarios por debajo del año anterior, de acuerdo con las últimas previsiones de demanda de la IEA recogidas por CNBC.
Fuentes: Seguritecnia · CNN en Español · Infobae España · Wikipedia, impacto económico de la guerra de Irán · Wikipedia, crisis del estrecho de Ormuz · Brookings · CNBC / IEA.
Es la pieza que más está moviendo los precios de la energía este año, y sigue sin cerrarse. Este es el hilo de los hechos hasta hoy:
Fuentes: Infobae / The Economist · Merca2 · Expansión MX · Infobae América · El Español · Bolsamania.
A escala planetaria la pregunta corta es esta: probablemente no hay una crisis de desabastecimiento físico de petróleo y gas, pero sí una crisis de precio y de rutas, que ya se nota en el crecimiento mundial y en varios sectores concretos.
El FMI mantiene el crecimiento global en el 3,0% para 2026 y el 3,4% para 2027 —casi sin cambios respecto a su previsión de abril—, pero avisa de algo importante: si la guerra de Irán se agrava, el riesgo de recesión mundial es real, según la actualización de julio de sus Perspectivas de la economía mundial. El propio Fondo distingue quién gana y quién pierde: los países importadores de energía y las economías más vulnerables sufren el shock, mientras que los exportadores de energía ajenos al conflicto y las economías ligadas al auge de la inteligencia artificial lo notan mucho menos.
La guerra ha costado ya al menos 25.000 millones de dólares a empresas de todo el mundo en sus primeras ocho semanas, de los que 15.000 millones corresponden solo a aerolíneas por el combustible más caro, según el análisis de CBS News y el repaso de Aviación Digital. El combustible de aviación llegó a dispararse hasta los 150-200 $/barril, hasta representar una cuarta parte del coste operativo de las aerolíneas; la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) advirtió ya en abril de que podían empezar las cancelaciones de vuelos en Europa, algo que ya ocurría en Asia, y KLM llegó a cancelar 160 vuelos en mayo, según recoge ARA.
El combustible búnker en Singapur supera los 800 $/tonelada, frente a los aproximadamente 500 $ previos al conflicto. Muchos barcos evitan Ormuz y rodean África por el Cabo de Buena Esperanza, encareciendo y alargando las rutas; el sector gasta 340 millones de dólares extra al día en combustible, según Cadena de Suministro y El Tiempo.
Se espera una subida del 8,5% en 2026 en los precios de los alimentos por el encarecimiento de fertilizantes, energía y transporte, con otro 3,8% previsto en 2027, según Agronews Castilla y León. La urea pasó de 472 a 725 $/tonelada entre febrero y marzo, de acuerdo con Ámbito.
Fuentes: FMI, WEO Update julio 2026 · CBS News · Aviación Digital · ARA · Cadena de Suministro · El Tiempo · Agronews Castilla y León · Ámbito.
Un peldaño más abajo, en Europa, el shock mundial se traduce sobre todo en una cosa: menos gas en los almacenes de lo habitual para esta época, justo antes del invierno.
Los almacenes de gas de la Unión Europea están al 58% de su capacidad, el nivel más bajo en dos décadas para esta época del año, según el análisis de Ategi. Los inventarios de diésel y gasóleo de calefacción también están en mínimos desde 2022, apunta el mismo medio en un análisis previo. El gas ya ha roto la barrera de los 50 €/MWh en la UE, con puntas por encima de 60 €, empujado además por un parón de mantenimiento en Noruega —uno de los grandes proveedores de gas por tubería a Europa—, según El Español (Invertia). El análisis que más se repite entre analistas europeos es que el riesgo real no es que Europa se quede físicamente sin gas, sino que tenga que pagar precios muy altos para atraer los cargamentos que necesita, con el efecto colateral de frenar el consumo industrial. Como referencia de magnitud, Le Grand Continent calcula que duplicar el precio del gas añadiría unos 100.000 millones de euros a la factura de importación europea en 2026, y que una subida del petróleo de 60 a 100 $/barril sumaría otros 100.000 millones más.
La producción química-farmacéutica alemana ya cayó un 3% en el primer semestre de 2026; la patronal del sector prevé un año en negativo y avisa de que la inversión se está desplazando hacia Asia por el coste de la electricidad industrial, según Industria Química. A escala europea, la industria química básica ha cerrado 126 plantas desde 2022, con una pérdida de 37 millones de toneladas de capacidad productiva —un 9% de la capacidad instalada—, según el repaso de Diari de Tarragona, que recoge también el diferencial de fondo: el gas natural cuesta en Estados Unidos entre 4 y 5 veces menos que en Europa, y la electricidad industrial rondó los 179 €/MWh en la UE en el primer semestre de 2025, frente a 80-110 €/MWh en Estados Unidos y China.
El Banco Central Europeo subió los tipos 25 puntos básicos en junio de 2026 —su primera subida en casi tres años— hasta situar la facilidad de depósito en el 2,25%, atribuyendo la decisión a una inflación por encima del objetivo del 2% "presionada por factores energéticos y geopolíticos", según el análisis de CaixaBank Research. Esa subida es la que está detrás del repunte del Euríbor que se nota ya en las hipotecas de toda la eurozona, España incluida.
Fuentes: Ategi, 13 ago 2026 · Ategi, 27 jul 2026 · El Español (Invertia) · Le Grand Continent · Industria Química · Diari de Tarragona · CaixaBank Research.
En España, el IPC de julio de 2026 subió al 3,5-3,6% interanual, el dato más alto del año, tirado por combustibles y electricidad, según recogen Estrella Digital y la propia nota de prensa del INE. La inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos) también repuntó, hasta el 3,0% —señal de que el encarecimiento energético ya se está trasladando al resto de la cesta de la compra—. Bankinter espera que el IPC ronde el 3,6-3,7% hacia el tercer trimestre y cierre el año cerca del 3,3%.
El Euríbor cerró julio de 2026 en el 2,86%, tras la subida de tipos del BCE de junio, según el repaso mensual de Gibobs. El mercado da ahora mismo un 85% de probabilidad a otra subida de 25 puntos en la reunión del 10 de septiembre, y no descarta un tercer movimiento antes de que acabe el año, lo que llevaría el tipo oficial hacia el 2,75%. Para quien tenga o esté por firmar una hipoteca, el consenso del sector sitúa el Euríbor cerrando 2026 entre el 2,90% y el 3,00%, "siempre que no haya nuevas sorpresas geopolíticas" —la coletilla no es casual, dado lo visto en Ormuz esta misma semana—.
El Ibex 35 y el resto de bolsas europeas llevan meses de sesiones volátiles, moviéndose casi en directo con cada noticia de Oriente Medio, según la crónica diaria de Bolsamania. Cuando hay señales de acuerdo en Ormuz, el petróleo cae y las bolsas respiran; cuando hay un nuevo ataque, ocurre lo contrario. El 17 de agosto, con el fin de la tregua entre EEUU e Irán, el Ibex volvía a titubear.
El paquete en vigor a nivel estatal incluyó una rebaja del IVA al 10% en electricidad, gas natural y pellets, la suspensión del impuesto a la producción eléctrica para empresas, y la reducción del impuesto especial de la electricidad del 5,11% al 0,5%, según el listado de medidas anticrisis recogido por Infobae España. También se ha reforzado el bono social eléctrico —con descuentos extraordinarios prorrogados hasta el 31 de diciembre de 2026— y el bono social térmico, con una ayuda mínima aumentada en 50 €, de acuerdo con Iberoeconomía. Todo ello se ha aprobado vía Real Decreto-ley —el Real Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, publicado en el BOE—, con un presupuesto de más de 425 millones de euros. Como se ve en el siguiente apartado, parte de esa rebaja del IVA ya ha caducado a mitad de año, lo que añade otro factor de subida a la factura de otoño.
Fuentes: Estrella Digital · INE, nota de prensa IPC julio 2026 · Bankinter · Gibobs, Euríbor agosto 2026 · Bolsamania, 17 ago 2026 · Infobae España · Iberoeconomía · BOE, Real Decreto-ley 2/2026.
Bajando a Catalunya, el patrón nacional se repite con un matiz propio: una industria química de base muy expuesta al precio de la energía, y un calendario de ayudas que ya ha empezado a retirarse antes de lo que muchos esperaban.
El IPC de Catalunya subió al 3,5% interanual en julio de 2026, tres décimas más que en junio, impulsado —igual que en el conjunto de España— por los combustibles y la electricidad, según el Idescat, recogido por El Punt Avui. La cifra coincide, décima arriba, décima abajo, con el dato estatal, lo que confirma que el shock energético llega a Catalunya con la misma intensidad que al resto del país.
El polo petroquímico de Tarragona —uno de los mayores de Europa— es el punto donde el diferencial de precios energéticos entre Europa y el resto del mundo se nota más. La mitad de las empresas del sector atribuyen la caída de producción a los costes energéticos: el gas natural cuesta en Estados Unidos entre 4 y 5 veces menos que en Europa, y la electricidad industrial rondó los 179 €/MWh en la UE frente a 80-110 €/MWh en Estados Unidos y China, según recoge Diari de Tarragona. La química básica española cayó un 3,7% en 2025, y acumula una caída del 12,9% desde 2019 —una tendencia de fondo sobre la que la crisis de Ormuz añade presión, más que ser su única causa—.
Desde el 1 de junio de 2026, el IVA de la electricidad y el gas volvió del 10% al 21% en toda España, lo que ha encarecido las facturas catalanas en torno a un 15%, según recoge Catalunya Press, que vincula expresamente la subida al fin de las medidas excepcionales adoptadas por "la guerra de Irán". Siguen vigentes, eso sí, el bono social eléctrico para hogares vulnerables, las ayudas específicas para agricultores, ganaderos y transportistas, y los descuentos en carburantes prorrogados hasta finales de junio. En paralelo, la Generalitat ha aprobado el Decreto-ley 22/2025, de 28 de octubre, para reforzar la resiliencia del suministro eléctrico catalán —una medida nacida del apagón de abril de 2025, pero que cobra más relevancia en un contexto de tensión energética como el actual.
El Euríbor a 12 meses cerró junio de 2026 en torno al 2,84%, su nivel más alto desde 2024, con previsiones de que alcance el 2,90-3,00% a cierre de año —una trayectoria prácticamente idéntica a la media española—, según el análisis trimestral de Selekta Properties. El encarecimiento de la hipoteca variable reduce la capacidad de compra financiada, aunque la inversión en alquiler sigue siendo atractiva en el área metropolitana.
Fuentes: El Punt Avui / Idescat · Idescat, IPC 07/2026 · Diari de Tarragona · Catalunya Press · BOE, Decreto-ley 22/2025 (Cataluña) · Selekta Properties.
En la escala más local, Barcelona concentra dos infraestructuras que son puertas de entrada directas de la crisis energética global —el aeropuerto de El Prat y el puerto— además de un mercado de la vivienda que sigue tensionado pese a la subida de los tipos.
El precio medio de la vivienda en la ciudad de Barcelona rondó los 4.700 €/m² en el segundo trimestre de 2026, con el área metropolitana en torno a 3.200 €/m², en una trayectoria al alza tanto trimestral como interanual, impulsada por la oferta limitada y la demanda sostenida, según Selekta Properties. Barcelona sigue declarada zona de mercado residencial tensionado, con los alquileres sujetos a los índices de referencia en lugar de al precio libre de mercado, mientras que la subida del Euríbor —hasta el 2,84% en junio— encarece la hipoteca variable y reduce la capacidad de compra financiada.
El bloqueo del estrecho de Ormuz llegó a poner en alerta al aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat por la escasez de queroseno de aviación: Asia suministraba antes de la guerra en torno al 75% de las importaciones netas de combustible de aviación de Europa, según la Agencia Internacional de la Energía, recogido por ARA. El precio del queroseno llegó a dispararse a 150-200 $/barril —hasta una cuarta parte del coste operativo de una aerolínea—, y la IATA advirtió en abril de posibles cancelaciones de vuelos en Europa a partir de finales de mayo, algo que ya sucedía en Asia; KLM canceló 160 vuelos ese mes y varias aerolíneas subieron precios de billetes de largo radio o recortaron capacidad. El Prat mantuvo finalmente su programación de verano sin recortes, aunque su dirección planteó activar un grupo de contingencia si el conflicto se alargaba.
El puerto de Barcelona no ha sufrido una caída de actividad: cerró el primer semestre de 2026 con 35,87 millones de toneladas, un crecimiento del 3,5%, según El Estrecho Digital, y hasta julio acumulaba 41,7 millones de toneladas (+2%), con los productos químicos del granel líquido creciendo un 49,2%, de acuerdo con el mismo medio. Parte de ese impulso viene del lado energético: en enero de 2026 el tráfico energético del puerto se disparó —el granel líquido creció un 87,5% interanual, con el gas natural licuado duplicándose (+144,6%) y la gasolina subiendo un 118%—, ligado sobre todo a las importaciones de GNL estadounidense derivadas del acuerdo comercial UE-EEUU, según El Mercantil. Esas cifras no se atribuyen en las fuentes de forma directa a la crisis de Ormuz, pero conviene leerlas en el mismo contexto: con el suministro tradicional del Golfo Pérsico bajo presión, Europa —y el puerto de Barcelona con ella— ha acelerado la búsqueda de rutas y proveedores alternativos de energía.
Fuentes: Selekta Properties · ARA · El Estrecho Digital, jul 2026 · El Estrecho Digital, ago 2026 · El Mercantil.
| Escala | Dato | Fuente |
|---|---|---|
| Mundial | Oferta mundial de petróleo -6,6% interanual en el 2º trimestre de 2026, la mayor caída trimestral desde la pandemia | Brookings |
| Mundial | Coste ya asumido por las empresas en las primeras 8 semanas de guerra: 25.000 M$ | CBS News |
| Europa | Almacenes de gas de la UE al 58% — mínimo en 20 años para esta época | Ategi |
| Europa | BCE: primera subida de tipos en casi 3 años, depósito al 2,25% (jun 2026) | CaixaBank Research |
| España | IPC España 3,5-3,6% en julio 2026, máximo del año; subyacente en 3,0% | INE / Estrella Digital |
| España | Euríbor en 2,86% a cierre de julio; 85% de probabilidad de nueva subida el 10-sep | Gibobs |
| Catalunya | IPC Catalunya 3,5% en julio 2026 (+3 décimas); factura de luz y gas +15% tras volver el IVA al 21% (1-jun) | Idescat / Catalunya Press |
| Catalunya | Química básica europea: 126 plantas cerradas desde 2022, -9% de capacidad instalada | Diari de Tarragona |
| Barcelona | Vivienda ciudad ~4.700 €/m² (2T 2026), en trayectoria al alza | Selekta Properties |
| Barcelona | Combustible de aviación en El Prat: 150-200 $/barril, IATA avisa de riesgo de cancelaciones | ARA |
| Factor a vigilar | Por qué importa |
|---|---|
| Estabilidad del acuerdo Irán-Omán en Ormuz | Ya se ha roto varias veces esta semana; si colapsa del todo, el petróleo puede volver a dispararse — con efecto directo en el combustible de aviación de El Prat y en los fletes del puerto de Barcelona |
| Nivel de los almacenes de gas de la UE en octubre-noviembre | Es la variable que más determina si el invierno se paga caro o muy caro, en Europa, España y Catalunya por igual |
| Reunión del BCE del 10 de septiembre | Probable nueva subida de tipos → más presión sobre el Euríbor y las hipotecas, también en Catalunya y Barcelona |
| Calendario de ayudas anticrisis en Catalunya | Varias medidas (descuentos en carburantes) vencían a finales de junio; queda por ver si se prorrogan de cara al invierno |
| Evolución general de la guerra de Irán | El FMI la señala como el principal riesgo de recesión mundial si se agrava |
Este documento amplía y reorganiza, con verificación fuente por fuente, un borrador previo sobre el mismo tema, desglosándolo en cinco escalas geográficas concéntricas: mundial, Europa, España, Catalunya y Barcelona. Cada cifra relevante enlaza directamente a su fuente original; se ha priorizado el uso de fuentes oficiales (INE, Idescat, FMI, BOE, BCE), agencias y organismos técnicos (IEA, Banco Mundial) y medios económicos especializados, evitando fuentes de baja calidad o no verificables. Cuando una fuente no vincula explícitamente un dato local (por ejemplo, el tráfico energético del puerto de Barcelona) con la crisis de Ormuz, este informe lo señala expresamente para no atribuir causalidades que las fuentes no establecen.
Es, sobre todo, un documento fechado. Los datos de mercado —precio del petróleo y del gas, Euríbor, cotización de las bolsas, precios de la vivienda— cambian a diario o trimestralmente, y la situación en el estrecho de Ormuz ha demostrado esta misma semana que puede revertirse en cuestión de horas. Este informe no constituye asesoramiento financiero: es una fotografía a 17 de agosto de 2026 que conviene recontrastar antes de tomar cualquier decisión personal o de inversión.