← Volver a Noticias
←
Salud · Ejercicio · Estudio

Hacer ejercicios distintos, y no solo más ejercicio, se asocia a un 19 % menos de riesgo de muerte prematura

Un estudio publicado en BMJ Medicine con más de 111.000 adultos seguidos durante más de 30 años encuentra que quienes practicaban la mayor variedad de actividades físicas tenían un 19 % menos de riesgo de muerte prematura que quienes practicaban la menor variedad, y que la asociación se mantenía con cualquier cantidad total de ejercicio. Es un estudio observacional: muestra una relación, no demuestra que la variedad sea la causa.

Personas haciendo ejercicio en un parque público, algunas estirando y otras caminando

Personas haciendo ejercicio en el parque del Pueblo de Haikou (China). Foto: Anna Frodesiak, vía Wikimedia Commons, dominio público (CC0). Imagen ilustrativa, ajena al estudio.

Qué se ha estudiado

El trabajo, titulado «Physical Activity Types, Variety, and Mortality: Results from Two Prospective Cohort Studies» (Han Han, Qi Sun y colaboradores, de la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard y otros centros), se publicó en BMJ Medicine. Según la nota de Harvard (20 de enero de 2026), analiza a más de 111.000 adultos de dos cohortes estadounidenses, el Nurses' Health Study y el Health Professionals Follow-Up Study, a lo largo de más de 30 años. Los participantes informaron del tiempo semanal que dedicaban a actividades como caminar, correr, ir en bicicleta, nadar, remar, jugar al tenis, levantar pesas, yoga y estiramientos, jardinería o subir escaleras. Los investigadores puntuaron la variedad (cuántos tipos distintos practicaba cada persona) y el nivel total de actividad, y ajustaron el análisis por otros factores de salud y de estilo de vida.

Fuentes: Harvard T. H. Chan — «Exercise variety, not just amount, linked to lower risk of premature mortality» · BMJ Medicine — artículo original (DOI).

El resultado: 19 % menos de riesgo

Las personas con más variedad de ejercicio tuvieron un 19 % menos de riesgo de muerte prematura que las de menor variedad, y la asociación se mantuvo en todos los niveles de actividad física total. Dicho de otro modo: entre dos personas que se mueven lo mismo, la que reparte ese tiempo entre varias actividades tuvo, de media, menos riesgo. El autor principal, Yang Hu, sugiere en la nota de Harvard que «puede haber beneficios adicionales para la salud al practicar varios tipos de actividad física» en lugar de depender de uno solo.

Gráfico de barras: riesgo relativo de muerte prematura, 100 en el grupo de menor variedad de ejercicio y 81 en el de mayor variedad, un 19 % menos
Representación del 19 % menos de riesgo, tomando el grupo de menor variedad como 100 (cálculo propio a partir del porcentaje de la nota de Harvard; la nota no ofrece cifras absolutas ni intervalos de confianza).

Fuente: Harvard T. H. Chan — nota de prensa sobre el estudio de BMJ Medicine.

Los límites del estudio

Asociación, no causa

Es un estudio de cohortes: observa a personas durante años, no asigna el ejercicio al azar. Quien practica varias actividades puede diferir en otros hábitos que no se hayan medido.

Datos declarados

El ejercicio lo contaron los propios participantes, con posibles errores. Es una limitación que citan los propios autores.

Muestra concreta

Las cohortes son sobre todo de profesionales sanitarios blancos de EE. UU.; los resultados pueden no aplicarse igual a otras poblaciones, incluida la española.

Una discrepancia de fechas

La nota de Harvard fecha la publicación el 20 de enero de 2026, pero la ficha bibliográfica que enlaza dice «January 20, 2025». Esta pieza usa la fecha de la nota de prensa; conviene comprobarla en la propia revista.

Qué se puede (y qué no) concluir

El estudio no dice que haya que cambiar de ejercicio ni cuántas actividades hacen falta, y la nota de Harvard no da los umbrales de las categorías de variedad. Lo que sugiere, como hipótesis, es que combinar tipos de actividad (por ejemplo, caminar y ejercicios de fuerza o estiramientos) puede aportar algo más que sumar minutos de una sola. Cualquier cambio de actividad física, sobre todo con una enfermedad previa, conviene hablarlo con un profesional sanitario. Esta pieza se basa en la nota de Harvard y en la ficha del artículo; el texto completo del estudio no se ha podido consultar.